A unos 8 kilómetros de la costa de Gansbaai, en la Provincia Occidental del Cabo, se encuentra la Isla Dyer, un santuario de aves cerrado al público. Originalmente bautizada como Ilha de Fera —’Isla de Criaturas Salvajes’ en portugués—, alberga cientos de pingüinos africanos, cuyos graznidos y movimientos torpes marcan el ritmo de esta pequeña isla rocosa. Rodeada por aguas ricas en vida marina, su terreno árido y escarpado contrasta con la vibrante colonia que lo habita, ofreciendo un refugio esencial para especies vulnerables en pleno océano Atlántico.
Más Lugares que Te Gustarán
- 1112
Con su fachada blanca y una torre campanario sencilla, el Duomo de Ravello (Basilica di Santa Maria Assunta e San […]
- 3700
Ubicado entre la Grand Place y el Palacio Real en Bruselas, Bélgica, el Mont des Arts —o Monte de las […]
WonderWorks Syracuse, ubicado en el Destiny Mall en Syracuse, Estados Unidos, es un parque de atracciones cubierto diseñado para estimular […]
